Antes de decidir si es posible conseguir la felicidad en el trabajo, es necesario saber qué es la felicidad. Una vez definido ese estado de ánimo en el que destacan la satisfacción plena y el gozo, saber cómo conseguirla será más fácil.

¿Qué es la felicidad? ¿Existe una felicidad duradera?

Si acudimos al diccionario, la definición de felicidad es aparentemente sencilla. La felicidad sería un «estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno». Y en esta definición está todo lo que necesitamos saber de la tan codiciada felicidad:

  • Es un estado de ánimo. Por tanto, no es una característica inmutable o algo que se pueda conseguir una vez y disfrutar de ello para siempre. Como todos los estados de ánimo, fluctuará dependiendo de las circunstancias externas e internas de cada persona.
  • Implica plena satisfacción. Es decir, una persona feliz no echa nada en falta mientras dura esa felicidad. Tampoco le sobra nada.
  • Tiene que ver con disfrutar algo deseado o, simplemente, bueno. Y es aquí donde radica la clave para conseguir la felicidad en el trabajo. Si bien trabajar no se encuentra entre los deseos prioritarios de muchas personas, sí que puede lograrse que todos percibamos el trabajo como algo bueno.

La percepción positiva de las obligaciones como paso previo a conseguir la felicidad en el trabajo

Seguro que todos los lunes te llegan memes, más o menos graciosos, acerca de la tortura de que sea precisamente eso: lunes. Y es que solo unos pocos privilegiados disfrutan con su trabajo. Para el resto, acudir a la oficina después de pasar dos días de ocio es poco menos que una tortura. Sin embargo, esto es un problema en el que participan al menos dos partes y, como todo problema, tiene una solución.

Hay elementos del trabajo que no nos gustan y sobre los que no podemos actuar: tareas aburridas, compañeros con los que no congeniamos o fechas de entrega estresantes. Sin embargo, conseguir la felicidad en el trabajo pasa por poner la atención en las cosas positivas del mismo. Un cambio de actitud personal no convertirá un informe de 200 páginas en una novela de aventuras, pero aligerará el peso añadido que supone enfrentarse a él como si tuvieras que escalar el Everest.

Consejos prácticos para conseguir la felicidad en el trabajo

  • Céntrate solo en lo que puedas controlar. Poner tu atención en aspectos incontrolables o reacciones ajenas solo crea frustración. Es la frustración la que hace que el trabajo se convierta en una obligación insoportable.
  • Enorgullécete de lo que haces. Cuando pones tu esfuerzo en la realización de una tarea, lo más probable es que salga bien. Cuando algo sale bien nos sentimos satisfechos y la satisfacción es adictiva. Querremos volver a sentir esa sensación y, poco a poco, percibiremos el lugar de trabajo como una fuente de satisfacciones.
  • Admite que no eres perfecto y busca ayuda cuando la necesites. Responsabilízate también de tus errores. Muchas veces nos exigimos perfección y se la exigimos a los demás. Pero la perfección no existe, así que estos niveles exagerados de exigencia llevan a la frustración y, por tanto, a la infelicidad.
  • La comunicación es vital. Habla de lo que crees que podría mejorarse con alguien que pueda solucionarlo.

Pero, sobre todo, ten en cuenta que la felicidad en el trabajo no es más que un estado de ánimo. Tratar de estar lo más satisfecho posible no quiere decir que haya que cerrar los ojos a realidades injustas o incómodas. Lo negativo existe, pero es más fácil combatirlo desde un estado de satisfacción general. A ello puede ayudar una buena gestión del tiempo y del estrés.

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