Las soft skills son las habilidades interpersonales que consiguen que un profesional desarrolle su trabajo con mayor eficiencia. Así como las hard skills hacen el currículum, las soft skills hacen a la persona.

¿Por qué son necesarias las soft skills?

Hasta hace unos años, tener una formación adecuada y una experiencia determinada garantizaba el éxito en el mundo laboral. Para acceder a un puesto de trabajo era suficiente con poseer lo que hoy se conocen como hard skills. ¿A qué nos referimos? A tener conocimientos y habilidades técnicas. Hoy en día, las hard skills siguen siendo imprescindibles para conseguir un empleo. Pero hace falta algo más para mantenerlo: las habilidades blandas o soft skills. Estas permiten al profesional relacionarse con los demás, comunicarse con ellos en un entorno de trabajo de manera fluida. De esta manera, el ambiente laboral y el resultado del trabajo son más positivos y mejores para todos.

En definitiva, se trata de convertir el entorno profesional en un lugar más amable. En él todas las partes implicadas se encontrarán, gracias a su propio esfuerzo y al de los demás, en un ambiente propicio para las relaciones laborales sanas. Esto conducirá a un desempeño profesional óptimo.

¿Cuáles son esas soft skills?

Hay diez soft skills básicas que todo profesional debe poseer y desarrollar:

  1. Ética del trabajo. Incluye la capacidad de automotivarse para llevar a cabo las tareas a diario, sin dejarse vencer por la pereza o la desgana.
  2. Actitud positiva. Derivada en cierta medida de la anterior. Enfrentarse al trabajo con optimismo y buena actitud es contagioso y ayuda a crear un mejor ambiente de trabajo.
  3. Actitud profesional. Tiene que ver con el modo de comportarse, vestirse y relacionarse en el entorno laboral, de acuerdo con las normas no escritas de cada ambiente.
  4. Cortesía. Tratar a los demás con respeto es otra de esas habilidades que resulta positiva en todos los aspectos. En un entorno profesional se relaciona íntimamente con la profesionalidad.
  5. Responsabilidad. Muy relacionada con la ética del trabajo. La capacidad de responsabilizarse de las propias tareas, sin excusas y sin alardear, se valora muy positivamente en entornos de trabajo.
  6. Trabajo en equipo. Hoy día, la sinergia entre los diferentes departamentos de las empresas es muy común. Ya no se trata de formar equipos de trabajo, sino que las empresas en su totalidad funcionan como grandes equipos. Un empleado que no sepa trabajar en equipo no encajará en el nuevo mundo laboral.
  7. Comunicación. Saber expresar las propias necesidades, saber comunicar órdenes, saber indicar errores y felicitar por los aciertos es básico. También lo es saber hablar en público y presentar contenidos complejos de manera accesible.
  8. Habilidades interpersonales. Más allá de la mera comunicación, que es imprescindible. Habilidades como la empatía (ponerse en el lugar del otro), la paciencia, el sentido del humor (para disolver situaciones tensas o crear buen ambiente) o la sociabilidad en general también se tienen muy en cuenta.
  9. Integridad. Ser una persona honesta con un alto sentido de la ética  es positivo en todos los aspectos de la vida, también en el ámbito laboral.
  10. Flexibilidad. Trabajamos en un mercado en cambio constante. En consonancia con un mundo que evoluciona a un ritmo vertiginoso, la flexibilidad en un empleado es básica. Sin ella, la adaptación resulta imposible.

¿Cómo desarrollar las soft skills?

Tanto los líderes como los empleados deben trabajar en el desarrollo de sus habilidades blandas. Para ello, existen multitud de manuales y de cursos con programas extensivos para identificar el nivel de habilidades existente y los puntos de mejora. Nuestro Curso de Habilidades con Quality Management dura 42 horas y cubre todas las soft skills mencionadas. ¿A qué estás esperando para ser todavía mejor?

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